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Metallica vs. Napster: el inicio de la lucha contra la piratería

En el año 2000, Metallica empezaba con pie derecho el nuevo milenio. No es para poco, su canción “I Disappear” sería incluida en el soundtrack de la segunda parte de la película Misión Imposible, por lo que el anuncio de este gran acontecimiento sería muy enriquecedor para ellos.

Sin embargo, no todo salió como se esperaba: la canción se filtró y en solo cuestión de horas muchos la había escuchado e incluso fue trasmitida por radio. Este hecho enfureció a la agrupación por lo demandaron a la plataforma la cual permitió esto. ¿Adivinan cuál fue? Exacto, Napster.

En esta nota hablaremos sobre el acontecimiento que, según muchos, fue el inicio de la lucha contra la piratería en el mundo musical, un hecho que hasta hoy se sigue hablando y que incluso ha sido parodiado muchas veces (¿acaso no has visto el episodio “Rock Cristiano Duro” de South Park?).

¿Qué es Napster?

Napster es una plataforma de distribución de música gratuita donde los usuarios podían compartir sus colecciones de mp3 con los demás usuarios y cualquiera podía escucharla o descargarla, algo así como Ares. Es por esto que desde cuando salió a la luz fue acusada de violaciones a los derechos de autor.

Aunque el sitio fue duramente criticado, los usuarios de Napster se defendieron aduciendo que los álbumes desde finales de los noventa habían bajado su calidad -algo que hasta ahora muchos critican- y que muchas canciones eran solo “relleno”. Así mismo el precio del CD cayó por lo que eso incrementó mucho los problemas.

Estos factores influyeron para que miles de personas compartieran sus canciones y estas sean descargadas para posteriormente grabarlas en un CD, sin pagar nada al artista o la disquera. Esto llegó incluso a las universidades donde el 80% de tráfico se remontaba a los servidores de estas, por que muchas de ellas prohibieron y bloquearon su uso por facilitar las infracciones al copyright.

Pese a las denuncias, no fue hasta que Metallica puso cartas sobre la mesa para que esta plataforma se hiciera aún más conocida y comenzara uno de los hechos más trascendentales en el mundo musical.

El inicio de todo

Como mencionamos al inicio del artículo, Metallica había sido convocada —junto a otras bandas más— para ser partícipes del soundtrack de la película “Misión Imposible II”, franquicia que regresaba luego de que la primera parte, estrenada en 1996, sea un éxito en la taquilla.

Junto a los liderados por Lars Uldrich las otras bandas que estaban dentro del proyecto fueron Limp Bizkit, Rob Zombie, Foo Fighters, Chris Cornell, Butthole Surfers, entre otros más. Al final todas las canciones que salieron en este largometraje fueron incluidas en un álbum titulado “Music from and Inspired by Mission: Impossible 2“.

Metallica había compuesto la canción “I Desappear” para ser parte de este filme, por lo que sería una buena oportunidad para ser participe —junto a sus colegas— de un gran proyecto y demostrar a sus fans que llegaban al nuevo milenio con toda la artillería musical característica de ellos. Sin embargo, sucedió algo inesperado que cambiaría todos los planes de la banda.

¿Qué sucedió?

La agrupación se enteró que varias radios estaban trasmitiendo una versión premilinar de la canción, esto cuando aún se estaba trabajando en esta.

Esto no le gustó nada a Metallica por lo que se iniciaron las investigaciones al respecto donde finalmente dieron con Napster. Al ver que la plataforma tenía toda su discografía para que puede ser descargada ilegalmente, el grupo presentó una demanda por infracción a los derechos de autor por lo que se convirtieron en los primeros en demandar a la plataforma.

El inicio de los problemas para Napster

El 11 de julio de 2000, Lars Ulrich leyó su testimonio ante el Comité Judicial del Senado acusando a Napster de infracción de derechos de autor alegando que el sitio dejaba que se descarguen ilegalmente no solo su música, si no también la de otros artistas. Metallica buscó un mínimo de $10 millones en daños y una tasa de $ 100,000 por canción descargada ilegalmente.

Pero no solo quedó ahí, ya que la banda siguió hasta llegar al transfondo de todo. Contrataron a una firma de consultoría en línea llamada NetPD para monitorear el servicio de Napster y ver cuantos usuarios había compartido las canciones del grupo. La firma encontró a nada menos que 335 435 usuarios de Napster que supuestamente compartían las canciones de la banda en línea por lo que Metallica exigió que se prohibiera el intercambio de sus canciones y que esos usuarios sean excluidos de la plataforma. Esto conllevó a que más de 300 000 usuarios sean excluidos de Napster aunque luego se creó un software que alteraba el sistema y permitió a los usuarios volver a unirse al servicio pero con un nombre diferente. Vaya locura.

¿Se acuerdan que mencionamos que muchas universidades bloquearon el uso de Napster en su campus virtual? Quizás ya veían venir una potencial demanda ya que Metallica contempló a varios centros de estudios como responsables de permitir que los estudiantes descarguen música ilegalmente en sus redes.

Resultados de la demanda y el inicio de más problemas

En marzo de 2001 la jueza Marilyn Hall Patel dictaminó el caso a favor de Metallica donde se ordenó que Napster que coloque un filtro dentro de la plataforma y que retirara todas las canciones con derechos de autor de la banda o tendría que cerrar en las próximas 72 horas. La plataforma así lo hizo.

Así mismo Dr. Dre y varias compañías discográficas se sumaron a las demandas contra Napster por lo que el sitio tuvo que dar de baja a 230 142 cuentas más, por lo que agravó aún más los problemas.

Sin embargo, una luz de esperanza se veía en todo este panorama desolador para Napster ya que el conglomerado internacional Bertelsmann decidió comprar el sitio por $94 millones, por lo que se decidió llegar a un acuerdo con Metallica y Dr. Dre en juliuo de 2001 donde se requería que Napster bloquee la música que se comparte de cualquier artista que no quiera que esta sea compartida entre los usuarios.

Para mala suerte esta compra fue bloqueada por el juez Peter Walsh debido a que el director ejecutivo de Napster, Konrad Hilbers, fue un ex ejecutivo de Bertelsmann, por lo que la compañía tuvo que liquidarse y pagar $26 millones y $10 millones más para futuras regalías.

Lo que siguió para Napster

Luego de muchos problemas la marca fue subastada por $2,42 millones a Roxio Inc., una compañía de entretenimiento para adultos para luego ser comprada por $121 millones por Best Buy, una compañía estadounidense de venta de productos eléctrónicos para luego en 2011 fusionarse con la empresa Rhapsody.

En 2013 Napster hizo una alianza con Movistar para la distribución gratuita del servicio en América Latina. Actualmente se encuentra disponible en México, Colombia, Chile, Argentina y Brasil mediante Napster Web, Premium, y en algunos teléfonos móviles que ya tiene pre instalada la aplicación.

«Salvemos a Napster»

Sin embargo pese a tener muchos detractores, hay varios que apoyan a Napster, e incluso mencionan que debe ser salvada.

Una de las banda que mostró su apoyo al servicio fue The Offspring ya que había estado teniendo diversos problemas con su disquera, por lo que Dexter Holland tuvo la idea de lanzar un disco mediante alguna plataforma de Internet.

Es así como pensó que Napster sería la ideal para llevar a cabo este proyecto, incluso estuvo involucrado en varias manifestaciones donde utilizaba el logo de su banda junto al de la plataforma con el “salvemos a Napster”. Irónicamente la plataforma lanzó una comunicado donde prohibió a The Offspring utilizar la marca ya que violaban los derechos de autor del sitio.

Un punto y aparte

El caso de Metallica vs. Napster significó para muchos el inicio de una ardua batalla legal contra las personas que violan los derechos de autor y que sigue hasta la actualidad no solo con este sitio, si no también con otos como Ares o las mismas páginas de descarga de música que existen en toda la internet.

Hay mucha tela que cortar en este largo tema sobre el copyright ya que no solo está inmerso en la música, si no también en películas, fotografía y todo aquel material que puede ser creado.

Plataformas como Spotify y Netflix han usado esta premisa para apaciguar este boom de la piratería a nivel mundial, que al parecer lo están logrando pero sin duda aún el problema persiste y solo el tiempo dirá si en algún momento de la historia todo se llegará a resolver.