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‘Nevermind’: el equilibrio entre la furia y el pop en el disco más icónico de los noventa

Hablar de ‘Nevermind’ es, a estas alturas, un atrevimiento. Se trata de una de las piezas más populares de la década del noventa, la novena mejor canción de todos los tiempos según la revista Rolling Stone, un himno de la generación X. Cualquier cosa que se diga al respecto genera ruido en la masa, es inevitable. Estamos hablando del álbum que desplazó al ‘Dangerous’ de Michael Jackson del puesto número 1 en la lista Billboard. ¿Te imaginas algo así?

Para entender cómo se gestó esta obra, debes conocer el contexto en que surgió. Corría el año 1991 y Nirvana acababa de integrar a sus filas a un joven baterista: Dave Grohl. Con él trabajaron casi desde cero las propuestas de la nueva producción. Por otra parte, en los meses en que se cocinaba esta joya, Kurt Cobain se había pegado con reconocidas bandas de rock alternativo, como Pixies y R.E.M. Esta experiencia lo empujó a intentar componer canciones más melódicas y a la vez simples, en las que se alternaran los momentos de fuerza, estridencia con calma y paz.

Con todo ese bagaje detrás, el 24 de septiembre de 1991 salió ‘Nevermind’, un larga duración compuesto de 13 canciones. Producido por Butch Vig y bajo la tutela de DGC Records, este disco marcó el fin de una era en el rock dominado por el glam y llevó al grunge a la cima de las listas en todo el mundo. Veamos por qué fue así.

“Smells Like Teen Spirit”

Fun-da-men-tal. Inspirada en el nombre de una marca de desodorantes, esta canción es la mejor definición de un boom. Apareció como un sencillo y llamó de inmediato la atención del gran público. Muchos lo interpretaron como una declaración de juventud furiosa o un canto de revolución de la generación de jóvenes atacadas por las crisis de la época. Aunque no fue concebida con tales fines, al final se ganó con derecho dichos títulos.

Una guitarra solitaria nos enseña los cuatro acordes que dominarán nuestras vidas por los próximos cinco minutos. Es precedido entonces por un momento frenético de batería, bajo y guitarra. Momento de pogo y headbang. Luego llega la calma nuevamente y Kurt nos guía con su discurso apesadumbrado. Algo lo aflige, parece, pero no es así, en realidad está enojado.

«With the lights out, it’s less dangerous / Here we are now, entertain us / I feel stupid and contagious / Here we are now, entertain us».

La fórmula surgió de Pixies. Así lo admitió el líder de Nirvana para la revista Rolling Stone en el año 1994. «Estaba tratando de escribir la mejor canción de pop. Estuve básicamente intentando imitar a los Pixies. Tengo que admitirlo. (….) Nosotros usamos su sentido de la dinámica, siendo primero suaves y silenciosos, y luego fuertes y pesados», contó.

Evidentemente funcionó. Esta canción se ha vuelto en la cumbre comercial del rock de los noventa. Hoy en día incluso en fiestas es reproducida con frecuencia. Inspira efervescencia y rebeldía, características juveniles que nunca caducan.

“In Bloom”

Luego de la publicación de su álbum ‘Bleach’ (1989), el trío de Seattle había obtenido una considerable fama. Muchos jóvenes ajenos al estilo grunge escuchaban sus canciones y las reproducían alegremente sin comulgar con los mensajes que difundían y sin siquiera intentarlo. La respuesta de la banda fue “In Bloom”.

«He’s the one / Who likes all our pretty songs / And he likes to sing along / And he likes to shoot his gun / But he knows not what it means / When I say yeah».

Respecto a la música, encontramos intervalos robustos y pesados turnándose con momentos ligeros y limpios. A nivel de producción destacan el timbre de la batería tan característico y que llena los vacíos que adrede dejan los instrumentos y la voz. Asimismo, podemos escuchar acá la voz de Dave Grohl durante los coros. Sutil pero suficiente para reforzar la melodía vocal de Cobain.

“Come As You Are”

Otro clásico. Una canción con un mensaje claro y aparentemente positivo, poco común en Nirvana, que solía tener líricas enrevesadas. Solo en aquella parte donde recita «And I swear that I don’t have a gun» se rompe este patrón, y apenas. Sobre la letra se han hecho múltiples teorías (como que es un presagio de la muerte de Cobain o que se la dedica a su hija aún no nacida) pero ninguna se acerca lo suficiente a una certeza.

Por otro lado, el tema no tiene arrebatos de descontrol y furia como los demás del ‘Nevermind’. Si bien la afinación en que está grabada la canción, más grave de lo común, genera un aura profunda e inquietante, no se acerca a “Territorial Pissings” o “Stay Away”, canciones de las que hablaremos luego.

“Breed”

«We can plant a house, we can build a tree», frase aparentemente sin sentido que resume el espíritu de la canción. “Breed” puede hablar de muchas cosas y de ninguna a la vez. Es más fiel al estilo de composición de Cobain. Mensajes difusos que pueden ser interpretados de muchas maneras.

La música es simple, pero la ejecución y la producción es destacada. La fuerza en la batería al iniciar la canción y en los coros destaca. El sutil paneo de la guitarra distorsionada a la derecha y el bajo a la izquierda dan una apariencia de encontrarse uno al medio de ambos instrumentos. No obstante, esta ilusión se rompe en la parte instrumental cuando, de pronto, la guitarra se cruza al lado izquierdo cubriendo por completo al bajo (esto sucede entre los minutos (2:06 – 2:29). Además, las voces dobles en instantes específicos otorga poder a las declaraciones del vocalista. Canción poderosa.

“Lithium”

La religión es un tema que aún genera polémica. ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su función en una sociedad que contantemente busca destruir a sus propias deidades? Kurt Cobain se debe haber realizado estas preguntas miles de veces. Él creció en un hogar que tuvo una etapa cristiana y conoció personas con vidas influenciadas fuertemente por la fe. En este contexto es que nace “Lithium”. Canción que, según el mismo Cobain, trata sobre un tipo que perdió a su novia, por lo que se aferra a la religión para mantenerse vivo. La letra son los pensamientos que tiene este sujeto: un soliloquio.

Por lo demás, nos encontramos con una composición con las características generales del álbum: partes estridentes y pesadas tomando turnos con las estrofas asosegadas. Asimismo, tenemos una especie de post-coro que nos entrega una línea debajo ágil y fresca. El resto de la canción, este instrumento se comporta sereno y preciso, como suele ser en muchas canciones de Nirvana.

“Polly”

La canción de tinte más pop de todo el ‘Nevermind’. Sin distorsiones escandalosas, ni voces crujientes. En medio de todo el frenesí, asoma este respiro para que recargues energías. No obstante, a pesar de su calma, este podría ser uno de los temas más oscuros por su letra.

“Polly” aborda un hecho terrible. En Tacoma, Washington, una niña fue víctima de violación. Tras este abuso, la menor se ganó la confianza de su victimario y tras un descuido de este, logró escapar. Cobain se enteró de esta historia y se le ocurrió una gran manera de abordarlo: desde la perspectiva del violador. Podría ser por el tópico el tema más turbio de Nirvana; sin embargo, por su forma musical podría hacer merecedora del primer puesto de sus canciones más pop.

“Territorial Pissings”

Solemos decir que luego de la tempestad llega la calma, pero no tomamos en cuenta que esto funciona también al revés. Después de todo, un cielo despejado debe convertirse eventualmente en una tormenta. Luego de “Polly” llega “Territorial Pissings”, una composición cuya letra parece hablar de una experiencia alienígena y a la vez da la impresión de ser un reclamo contra el machismo (de ahí el título “Meadas territoriales”).

En apenas 2:22 minutos Cobain, Novoselic y Grohl desfogan la ira contenida durante el track anterior. Ritmo acelerado, guitarra distorsionada, voz aguardentosa, golpes certeros de batería, armonía súper sencilla y apenas dos versos en cada estrofa. Tema directo para lo que se vino: sacudirse, destruir y gritar.

“Drain You”

«One baby to another says: I’m lucky to have met you / I don’t care what you think unless it is about me / It is now my duty to completely drain you / I travel through a tube and end up in your infection».

Como tantas otras, es difícil descifrar el mensaje final de la canción. Muchos entendidos aseguran que trata sobre la relación codependiente que sostuvieron Kurt Cobain y la miembro de Bikini Kill, Tobi Vail. A la vez, otras personas afirman que habla sobre el aborto. Como sea, aún con lo críptico de su lírica, para Cobain esta es de las mejores piezas del álbum y una de las que más disfrutaba tocar en sus presentaciones.

La simpleza de su estructura está recubierta de algunos caprichos en la producción. Lo más notorio, se da en el interludio instrumental, donde se colocaron sonidos de juguetes infantiles encima de los otros efectos. Este efecto da una vibra sombría al tema y, a pesar de no transmitir furia y arrebato, igual podría incomodar a algunos oyentes no familiarizados con la propuesta de Nirvana.

“Lounge Act”

Uno de los intros más memorables del disco. El juego del bajo y sus florituras atrae de inmediato por esta canción con una letra que aparentemente hace contantes referencias a la exnovia de Cobain, Tobi Vail. De hecho, tras su muerte, se encontró entre las pertenencias del ex vocalista de Nirvana, una carta dirigida a Vail en la que le decía: «Cada canción de este disco [In Utero] no se trata de ti. No, no soy tu novio. No, no escribo canciones sobre ti, a excepción de “Lounge Act”, la cual no toco, excepto cuando mi esposa no está cerca».

Retomando la música, esta canción obtiene su nombre debido a la línea de bajo de Novoselic, la cual según los miembros de la banda parecía provenir de una canción del género lounge, muy común en los bares para acompañar las conversaciones de los comensales. Por lo demás, es muy correcta y sigue el patrón de sus antecesoras.

“Stay Away”

Fuerza y bestialidad en la batería. Estamos de acuerdo que hasta ahora Dave Grohl se había lucido bastante, pero no había llegado todavía aquel momento en que el reflector lo apuntó para que se vuelva el centro total de atención. Sus redobles y el solo de batería como final apoteósico son las pruebas inequívocas de que nos encontrábamos frente a un músico privilegiado.

El bajo es otra joya. Bastante juego y arreglos para entretener al oyente funcionan perfectamente con la línea agresiva, pero simple de la voz.

“On A Plain”

En general, todo el ‘Nevermind’ posee un aire muy orgánico. Aún con las guitarras cargadas de distorsión y otros agregados meramente de producción, se percibe que la grabación vertebral fue hecha con los miembros de la banda juntos en mismo espacio. “On A Plain” lo demuestra. Este tema arranca con un jugueteo en la guitarra, palmadas y un punteo gracioso que da pie al inicio de todos los instrumentos de forma simultánea.

Un punto a resaltar es la cantidad de veces que aparece el estribillo y los versos cortos. Dichas características, propias de las composiciones pop, hacen a esta canción una de las propuestas más pop del álbum. Por si fuera poco, el final se concreta con unos dulces y cálidos falsetes de Dave Grohl.

“Something In The Way”

La melodía de tempo más lento de todo el álbum. Por sus características, este significó un gran reto en la grabación para Krist Novoselic y Dave Grohl. Debido a ello, Kurt tuvo que dejar la pauta primero cantando y tocando la guitarra para que sus compañeros sumen sus instrumentos encima. Sin embargo, incluso con esta “ayuda”, ellos tuvieron sus propias dificultades.

En el bajo el problema era que costaba encontrar la afinación que vaya acorde con la guitarra de Cobain, una acústica Stella de 12 cuerdas bastante antigua. Para Dave el problema fue adaptarse a ese ritmo tan lento que la canción requería. Ambos finalmente lo lograron.

Para completar la faena, se le agregó un violonchelo, cortesía de Kirk Canning, un amigo de la banda. El resultado final, como podemos escuchar es una canción lenta y misteriosa. Según Kurt, la letra iba sobre una etapa en su vida en la que, al no tener hogar, pasaba las noches debajo del puente de la calle Young en Aberdeen. Por mucho tiempo esto fue tomado en serio, hasta que se desmintió con la salida de la biografía de Cobain (Heavier than Heaven), escrita por Charles Cross. Dormir en ese lugar era imposible, se afirmaba en el libro, pues la corriente de agua habría arrastrado a cualquier que lo intentara.

“Endless, Nameless” (pista oculta)

Inspirándose en “Her Majesty”, hidden track colocado por The Beatles al final de su álbum ‘Abbey Road’, Nirvana decidió incluir este sencillo en el ‘Nevermind’ y empezaba 10 minutos después de que acababa “Something In The Way”. El fue grabado en medio de los múltiples intentos para obtener la versión final de “Lithium” que iría en el álbum.

Es un tema caótico, con cambios impredecibles y una lírica que apenas aporta a la armonía. Podría tratarse de un desfogue de la banda y salirse de la propuesta más comercial que habían presentado en las pistas anteriores. Es un sabor de boca ideal para dar término a uno de los álbumes más icónicos de aquella década y del grunge en general.

«In back of that / Crime / Here I am / Take a chance / DeadDie».