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Linkin Park en Lima: Tres años después del concierto que cambió nuestras vidas

Esta historia comienza el 11 de mayo de 2017 en Lima, Perú. Lo que ese se viviría en el Estadio Nacional, en pleno corazón de la ciudad, sería quizás el evento más esperado por toda una generación. Por primera vez, luego de varios años de espera, Linkin Park tocaría para sus fans peruanos, cumpliendo así el sueño para muchos. Una noche donde no solo retumbó todo un estadio al compás del nu-metal californiano, si no también el palpitar de 31 000 amantes del rock que se reunieron al unísono esa noche, demostrando que la música no distingue edades.

Este ha sido catalogado como el “concierto más grande nu-metal realizado en Perú”, ya que otras bandas del género como Limp Bizkit, Korn o hasta Papa Roach, no lo lograron reunir a tantas personas como lo hizo Linkin Park. Para muchos, el concierto de sus vidas, un hecho histórico, sin saber que sería la primera y última vez que veríamos a la banda con su formación original por estas tierras.

Esta crónica sale tres años después debido a que representa un suceso que debe ser recordado con alegría, un día en el que todo era felicidad, donde nadíe tenía la certeza del mañana y solo se vivió el momento. Esto y también en honor a Chester Bennigton, exvocalista y frontman de la banda, que nos dejó repentinamente pero que su legada seguirá brillando hasta el fin de los tiempos.

Noticia inesperada

Fue el 9 de diciembre de 2016 cuando todo empezó. Una noticia sacuduría la escena musical peruana. Estabamos en vísperas navideñas, así que probablemente este habría sido el regalo ideal para todo rockero.

Mediante las redes sociales de Move Concerts, productora especializada en eventos de gran calibre y que ha traido bandas como Metallica, Soda Stereo, Keane, Arctic Monkeys, Bryan Adams, entre otros, anunciaba que la banda californiana Linkin Park tocaría por primera vez en Perú, específicamente el 11 de mayo de 2017 en el Estadio Nacional de Lima, en el marco de su gira “One More Light Tour. La venta de entradas iniciaba el 13 de diciembre, por lo que muchos esperaban este ansiado día para ser los primeros de fila y comprar el boleto que más cerca los haría llegar de sus estrellas.

Tal y como pasó, el 13 de diciembre miles de personas se apersonaron a los modulos de Teleticket de Wong y Metro para obtener la ansiada entrada, la llave de ingreso al evento de sus vidas. La demanda fue alta, por lo que solo fue cuestión de horas para que las entradas en Campo A (la más cerca al escenario) se acaben, mientras que las de Campo B y tribuna aún estaban a la venta pero que auguraban que era cuestión de días para que se agoten, hecho que sucedió.

En menos de una semana se agotaron todas las entradas para el concierto de Linkin Park en Lima, por lo que muchos se quedaron sin la opción de siquiera escucharlos a lo lejos. Sin embargo la productora actuó de manera profesional y tiempo después aumentó el aforo por mcuhos volvieron a tener la oportunidad de adquirirlas. Tiempo después igualmente se agotaron.

Siendo un éxitoso Sold Out, solo quedaba esperar el dìa del concierto para hacernos sentir y hacerles saber a la banda que en Perú se les ama. Nadie estaba preparado para lo que vendría.

El día del concierto

Llegò el 11 de mayo de 2017, fecha pactada para el concierto. Desde tempranas horas e incluso una semana antes, las personas comenzaban a llegar a las imediaciones del “Coloso de Josè Dìaz” para tener el mejor lugar de la cola para ingresar al recinto. Ese dìa fue soleado por lo que muchos aguantaron el calor sofocante con tal de ver de cerca a sus ídolos.

Con el pasar de las horas la gente aumentaba, la cola para Campo A llegaban hasta la avenida 28 de Julio, la del Campo B rodeaba todo el estadio al igual que las de las tribunas. Desde niños, jòvenes, adultos, se podía presenciar gente de todas las edades que cantaban las canciones de la banda, rostros emocionados, algunos cansados pero felices, sabían que esa sería una noche para recordar.

Se abrieron las puertas y la gente empezaba a entrar, ansioso pero a la vez calmados, todo en orden. Dentro dele stadio muchos comenzaron a correr para tener una mejor vista del escenario y también para estar más cerca de sus ídolos. Sin embargo no cometieron dicha acción debido a que el personal de seguridad estaba al tanto y les decían que no se podía correr por la seguridad de todos, punto para la organización.

Pasaban minutos y el lugar empezaba a tener forma: un Campo A lleno, un Campo B llenándose poco a poco al igual que la tribuna Oriente. Sin duda ese panorama, muy alentador, sería un precedente para lo que viviríamos esa noche. Pocos minutos antes que comience el acto de apertura el estadio estaba lleno en casi toda su totalidad. El concierto cayó un jueves, por lo que era de esperarse que se llene conforme pasaban las horas ya que muchos salían de estudiar, del trabajo o de los quehaceres de la vida. Las luces se apagaron y comenzó el show.

El producto peruano en acción

La banda nacional Turbopótamos fue la encargada de ser el acto telonero de Linkin Park. Los liderados por Humberto Campodónico lograron concetar con el pùblico a pesar de ser una banda muy diferente al género de las estrellas de la noche.

Canciones como “2012”, “Cuchillo”, “Disco Flor”, “Wapa”, entre otras hicieron mover las primera cabezas y poner incluos a muchos a bailar al ritmo del rock and roll caracteristico de ellos.

Ya casi al finalizar su presentación el estadio se veía lleno, el soud out se hacía presente, nadie quería perderse la mejor vista del concierto, desde donde estaban. Las miradas impacientes desde las tribuna, o el aguante de los que estaban en campo, todos solo contaban los minutos para poder ver en acción al acto principal.

Turbopótamos termino su presentación con el cover de “Johnny B. Goode” del fallecido Chuck Berry. Acto seguido, se despidieron del público para dar pase a la banda estelar de la noche.

Foto: Francisco Medina

La fuerza californiana presente

Las luces del escenario se tornaron de un color azul celeste, se esuchaba la grabación de partes de sus canciones Roads Untraveled y Fallout a manera de intro. Todo iba quedando a la perfección cuando de pronto teníamos en escena a Chester Bennington, Mike Shinoda, Joe Hahn, Rob Bourdon, Brad Delson y Dave Farrell. Era un hecho, Linkin Park estaba frente a los ojos de todos para hacer vibrar a su público que por muchos años aguanto el grito libre de podr cantar a viva voz sus canciones.

Empezaron rapidamente con “Talking to Myself”, canción perteneciente a su último álbum “One More Light” (trabajo que le da el nombre a la gira) desatando la euforia en todo el estadio. Cuando Chester comenzó a cantar todos se paralizó y el recinto retumbo de gritos de alegria al saber que el héroe máximo de muchos estaba ahi para ellos, cantando en vivo, era un sueño viviente.

Siguieron con “Burn it Down”, canción que fue facilmente reconocida por todos lo cual desató una fiesta en todo lugar donde la gente se encontraba. El público respondió de buena manera, más el inicio potente de la presentación de los estadounidenses, era claro que lo que vendría más adelante quedaría grabados en la retino de todos los asistentes.

Siguieron con “The Catalyst”, canción perteneciente a su último álbum y con “Wastelands”, perteneciente a su sexto trabajo discográfico “The Hunting Party”. A estas alturas todos estaban euforicos: muchos desde las tribunas grabana con su celular el momento más oportundo para llevarlo de recuerdos consigo, mientras en que en Campo A y B la gente no paraba de saltar y gritar, un ambiente perfecto para una noche ideal.

Sin embargo, luego del saber a fiesta vivido llegó la hora de ponerse agresivos. La banda tocó el género que más lo caracteriza, nu-metal, dando pase a “One Step Closer”, perteneciente al icónico álbum “Hybrid Theory”. La gente respondió de la manera más oportuna, haciendo circulos para formar el ansiado pogo, tan esperado en esa velada y que cobró notoriedad justo en la parte más agresiva de la canción: «Shut up, shut up, shut up, shut up when I’m talking to you».

Luego de tremendo sacudón la banda nos dió tiempo para descansar, aún no llegaba lo bueno de la noche. Tocaron “Castle Of Glass”, “A Place For My Head”, “Good Goodbye” (junto con el público), “Lost In The Echo” y “Battle Symphony”. A estas alturas sin duda el ambiente que se vivía era indescriptible, no hay palabra para expresar las miles de emociones reflejadas en la caras de los que fueron testigos de tan asombro hecho ¿cuantas veces tiene la oportunidad de ver a Linkin Park en vivo?

La couta de nu-metal se hizo presente nuevamente con “New Divide”, lo cual hizo entrar en nostagia a varios que no dudadaron en entonar su letra “a todo pulmón”. Siguieron con “Invisible”, “Waiting For The End” y “Breaking The Habit”, está última hizo nuevamente a entrar a todos nostágicos al ser una canción clásica de la banda.

Siguieron con “One More Light”, canción homonima de su último álbum y de la gira, donde el público sacó sus telefonos celulares para iluminar todo el estadio creando una atmosfera de esperanza. Así mismo tocaron una versión de piano de “Crawling”, canción que nuevamente hizo hacernos volver a la adolescencia a muchos y a otros hacia la niñez, y luego tocaron “Leave Out All The Rest”.

Foto: Francisco Medina

Ya se estaba llegando al momento cumbre del concierto y eso se vio reflejado en las siguientes canciones que tocaron. Para deleite de todos siguieron con “Somewhere I Belong”, perteneciente a su famoso trabajo “Meteora” y “What I’ve Done”, que es parte del álbum hominimo de la banda. Luego de haber escuchado tremendo repertorio y ver tremendo performance de los músico llegó el momento que todos esperaban, escuchar la canción con la que muchos conocieron a la banda.

Rapidamente se escuchó el sonido carácterisco de “In The End”, lo que muchos empezaron a formar circulos para iniciar el pogo, esa danza tan eficaz para unir a amantes del rock. La banda dejó que el público cante las el primer verso, lo cual muchos se sumaron a pesar de no saber muy bien el ingles: «I don’t know why/It doesn’t even matter how hard you try/Keep that in mind/I designed this rhyme/To explain in due time/All I asdasdasd/asdfghjklñ». Mike Shinona sonrió y terminó por completa el verso: « Watch it fly by as the pendulum swings/Watch it count down to the end of the day/The clock ticks life away».

Desde las tribunas se podía ver el panorama más completo de lo que se vivió, ciruclos por doquier gracias al pogo, gente saltando, grabando con su télefono el momento que Chester entonó las notas de la canción, era todo una locura, locura que seguiría y explotaría con la siguiente canción.

Rápidamente y sin siquera dar un respiro tocaron “Faint”, icónica canción con la que muchos no dudaron en pogear como si no hubera un mañana y gritar con la potencia sonora que, junto a la voz de Chester, le daba el toque especial para desestresarte de la rutina diaria frente a un concierto.

Después de eso, todo iba quedando para el final de la noche.

“One More Light”

La banda regreso luego al escenario luego de un breve “Encore”, lista a cerrar con broce de oro tan velada especial.

Rápidamente entonaron “Numb”, otra de las canciones por las cuales la banda se hizo conocida. Todos nuevamente se unieron al grito unísono de la canción: «I’ve become so numb/I can’t feel you there/Become so tired, so much more aware/By becoming this all I want to do/Is be more like me and be less like you».

Finalmente tocaron “Heavy”, “Papercut” (otro clásico) para terminar con “Bleed It Out”, con lo que ponían punto final a la noche más esperada por una generación entera y que marcó un precedente en los eventos hechos en Perú. Nunca una banda de nu-metal logró llevar a muchas personas en territorio peruano, y, sobretodo, lograr hacer un espectacular “sold out”. Sin duda uno de los mejores conciertos que se han hecho en este país.

“No es más que un hasta luego”

El 20 de julio de 2017, tan solo dos meses después de haber ofrecido el apoteósico concierto en Lima, Chester Bennington es encontrado muerto en su residencia en Palos Verdes, California, Estados Unidos. La causa: suicidio.

Muchos en todo el mundo lloraron su partida, los medios de comunicación se encargaron de hacer eco esta noticia. Era impensable que una personas que hacía felices a muchos terminara por acabar con su propia existencia. Sin duda, una noticia amrga y que muchos aún no superan.

La gira se terminó por cancelar, por lo que muchos se quedaron sin ver a su ídolo en acción, tristes, con las ganas contenidas de saltar al compás de su voz y de las canciones con las que muchos crecieron.

La muerte de Chester Bennington sacudió profundamente el mundo musical a nivel global, pero el legado que dejó junto a Linkin Park es incalculable. Quizas muchos no llegaron a disfrutar un concierto de él en vivo, pero sus canciones, su tono de voz, las diferentes grabaciones, quedarán para la posteridad como uno de los artistas más completos que se ha tenido registro y que repsenta la voz de una generación que es la que lleva y llevará el rumbo del planeta en los siguientes años.

Que en paz descanses Chester Bennington, nunca olvidaremos lo importante que fuiste para la música y siempre recordaremos el día que cumpliste el sueño de muchos en Lima, Perú.

Fotos: Francisco Medina & Santiago Barco Luna. Vía: Move Concerts Perú.