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Human Tetris en Lima: Post-punk 30 años después de Joy Division

¿Te suena la banda Human Tetris? Lo más probable es que este nombre te sea desconocido. Pero estamos seguros que al menos sí conoces a The Cure o Joy DivisionLa primera, ha incursionado en varios géneros como el post-punk, rock gótico, new wave y el rock alternativo. La segunda, formada en Inglaterra en 1976, es de un sonido melancólico y oscuro a base de sintetizadores y la voz grave de Ian Curtis, su vocalista.

Lamentablemente, años después, Curtis se quita la vida dejando a la banda sin la voz que tanto los caracterizaba. Rolling Stone, popular revista reconocida internacionalmente, coloca a “Unknown Pleasures” , el primer LP de Joy Division, entre los mejores 40 álbumes de punk de todos los tiempos. Este disco es uno de los más representativos del post-punk. Por ello, junto con otros grupos, son considerados pioneros de este género.

A principios de los 80’s, el post-punk se impuso. Sin embargo, el género evolucionó al pop/rock alternativo, electrónica y otros. Bandas como The Cure y U2 son claros ejemplos de esta transición.

Human Tetris nació en Moscú en el 2008 y hace post-punk, casi 30 años después.

El pasado 31 de mayo se presentaron por segunda vez en nuestra ciudad en la discoteca Coco’s. Al escuchar sus canciones es inevitable no recordar a Joy Division, de la que tienen gran influencia. Sin embargo, la banda rusa, a pesar del matiz oscuro y la voz particularmente grave, transmite mensajes positivos a través de sus letras. Interesante contradicción entre su música y lírica.

Actualmente Maxim Zaytsev (bajo) es el único miembro fundador que permanece en la banda. Junto con Ramil Mubinov (batería), Tonia Mineava (guitarra y teclado) y Arvid Kriger (guitarra y voz), visitaron Perú para promocionar su último álbum Memorabilia. Lima fue parte de su gira Latinoamericana y Europea.

Antes de la presentación estelar, la banda peruana Dead*Pop nos sorprendió con acordes potentes y una voz con gran registro. Sin duda alguna hay que mantener en la mira a este grupo que puede dar que hablar más adelante.

Luego, Crik Faluzi, otra banda peruana de la nueva movida independiente, alegró la noche con su repertorio de canciones. Una fusión entre reggae, electrónica y pop rock pusieron a bailar a los asistentes que esperaban la presentación de sus ídolos rusos.

Cerca a las 10:30 pm los rusos aparecieron en el escenario. Cold Wind fue la canción abridora. Una decisión más que acertada. A pesar de la poca concurrencia, el público empezó a disfrutar las melodías que brotaban de la guitarra y el sintetizador. La batería, junto con el bajo, marcaron el ritmo y los cientos de pies empezaron a moverse.

Al final de cada canción, el público vitoreaba a los rusos. Las voces, en lugar de apagarse, gritaban cada vez más fuerte el nombre de Human Tetris (Entre otros mensajes y declaraciones de amor). Maxim Zaytsev nos dio cátedra con sus divertidos pasos mientras realizaba su performance con el bajo. La emoción de los peruanos al ver a estos rusos tocar para ellos era más que clara.

La euforia iba en aumento. La cúspide llegó cuando el inconfundible intro de Summer in Crimea sonó por los parlantes. Le siguió un pequeño receso con Baltic Sea donde los asistentes recuperaron fuerzas y se limitaron a mover las cabezas para que luego los rusos decidieron rematar la mejor parte de la presentación con Insanity y Things I Don’t need.

La letanía de canciones fue perfecta en lo que fue la mitad de la presentación. En la playlist siguieron canciones como A Company Long Flight, entre otros.

Para la alegría de los asistentes, al finalizar el concierto, los integrantes de la banda bajaron del escenario y empezaron a autografiar discos. Alguien ayudaba a tomar las fotos pero otros optaron por el infaltable selfie. Fue un gran gesto por parte de los rusos que se mostraron contentos y más que dispuestos a alegrar aún más la noche de sus fans.

Es increíble que bandas como Human Tetris consideren oportuno visitar a Perú desde Rusia. La escena musical local no es tan grande como en otros países de latinoamérica que tienen grandes festivales internacionales. Sin embargo, se está demostrando que al menos está creciendo, a paso lento pero seguro.

Recientemente The Kooks logró un sold out rotundo. Fue una sorpresa también que decidieran venir a Lima dentro de su gira latinoamericana. Esto demostró que la escena indie ya no es tan pequeña como aparentaba.

Presentaciones de bandas internacionales como las de Human Tetris, o su homóloga Motorama,  están ayudando a visibilizar que el público promedio está buscando la diversidad de géneros, y con ello, más conciertos. Aunque aún falta mucho para que se logre en gran escala y en grandes locales; los bares, discotecas y club’s serán los lugares ideales para las próximas visitas de la escena indie. Los espacios destinados serán algo pequeños por ahora, pero se pueden disfrutar incluso más, al igual como lo hicimos con Human Tetris en su última presentación.