Una la des presentaciones más esperadas en la noche de la 59ª edición de los Grammy’s era la de Metallica junto a Lady Gaga. Previamente,  la colaboración entre los artistas ya había generado “el gran debate” en las redes y sin duda,  sería más que polémica sea cual fuese el resultado.

La presentación empezó llena de energía, la canción elegida fue “Moth into flame”, uno de los temas más poderosos de su último disco.  El micrófono de James Hetfield falló apenas iniciada la canción y el  vocalista de la banda tuvo que recurrir al micrófono de Gaga para continuar con el espectáculo. Minutos después el problema fue resuelto, sin embargo, Hetfield no pudo ocultar su furia y terminó pateando el aparato.

Mientras la canción continuaba, el escenario se llenaba de flamas que mostraban la potencia que, desde el inicio, debió tener la presentación. Aunque, tras el show,  no lograron alcanzar las expectativas que se habían formado alrededor,  lo cierto es que, de hoy en adelante, Metallica selló este show como un tema de conversación al que siempre regresaremos. Dicen que no existe la mala publicidad.