Cualquier excusa es buena para descubrir nueva música sobretodo si vienen del otro lado del mundo. A propósito de la celebración del Mundial de la FIFA Rusia en 2018 aprovechamos la ocasión para darle un vistazo a las bandas que suenan fuerte por esos lares y si ustedes tienen la oportunidad de viajar ¿por qué no darse una vuelta por algún bar o local de conciertos a probar suerte?

La historia del rock ruso es interesante no solo por desarrollarse en un lugar culturalmente distinto al del rock occidental sino por el accidentado contexto en el que se desarrolló. A principios de los 90, en la todavía Unión Soviética los grupos de rock circulaban en el underground y aunque la censura era cada vez menos rigurosa, aún existía.

En esa década, nacieron un gran grupo de actos que eran críticos, incontrolables, frescos y originales, reflejando la dura realidad que los rodeaba pues sus carreras coincidieron con uno de los periodos más caóticos y extraños en la historia del país.1

Por esos mismo años, las reformas de Mikhail Gorbachev en la Perestroika ayudaron a que el rock pudiera embarcarse en la búsqueda de un público más amplio, al mismo tiempo y como consecuencia; muchas de las bandas dejaron de ser arriesgadas e innovadoras. Hoy el panorama es distinto, una gran cantidad de géneros y estilos nuevos fueron adoptados y adaptados por los músicos y nos regalan grandes proyectos como estos:

1. Jack Wood

Proveniente de la ciudad siberiana de Tomsk, esta banda de garage rock ha conseguido varios logros musicales; por ejemplo: en 2015 se convirtió en la primera banda rusa en participar en el Festival Glastonbury del Reino Unido.  Además una de sus canciones está incluida en la banda sonora de la popular serie House of cards.

Han actuado con Recouters y Yeah Yeah Yeahs. Aunque la banda imite un estilo muy curiosamente similar al de Jack White (The White Stripes) al vestir de negro y tocar un blues oscuro, los miembros aseguran que el nombre se debe a un perro que tuvieron.

2. Korol i Shut

Originarios de San Petersburgo, esta banda de horror punk (The Misfits como principal referente) combina el rock alternativo con elementos de otros estilos como folk metal. Sus temas suelen tener inspiración en cuentos y fábulas medievales.

Nacidos durante los primeros años de la década de los 90 en la era post-soviética, son parte de los nuevos sonidos del rock ruso y hoy, una de las bandas más populares del país.

3. Amatory

Esta popular banda de metalcore formada en 2001 en San Petersburgo se ha caracterizado por su incorporación del Metal alternativo. Son una de las agrupaciones rusas con más éxito internacional, sus 6 álbumes de estudio los han llevado a girar en varias oportunidades por Europa Oriental y la Europa Nórdica.

4. Slot

Esta es otra banda rusa que se ha convertido en un rotundo éxito . Tras el lanzamiento de su disco debut en 2003, estuvieron en el ojo de MTV y otras importantes cadenas musicales que retransmitieron su principal videoclip: “Odni”.

En el año 2006, tocaron junto a Korn en el Palacio de Hielo de San Petersburgo y han compartido escenario con la banda sueca de rap metal: Clawfinger. Son una de las agrupaciones de rock con mayores  ventas internacionales de su país.

5. Apshell

Con la llegada de los 2000, el rock ruso se enfrentó a una nueva explosión de géneros. Este es el caso Apshell quienes tomaron en el metal alternativo como el eje de su sonido. Incluso han agregado tintes de indie rock en algunos de sus temas, sin embargo, no hay mucho de ellos en la red.

6. Leningrad

Originarios de San Petersburgo (antiguamente Leningrado, de ahí su nombre) esta banda de ska punk de incios de los 90 se caracteriza por su actitud y sus letras groseras que los llevó a ser ignorados por la mayor parte de las radios rusas, lo que de hecho no impidió que su popularidad crezca con rapidez

Parte de su éxito internacional lo obtuvieron gracias a que una de sus canciones Nikogo ne zhalko” aparece en el videojuego GTA IV, siendo una de las canciones más populares de la emisora ficticia: Vladivostok.

*El cumbión empieza en el 1:01

7. Mumiy Troll

Son originarios de Vladivostok y considerados los creadores de lo que en Rusia denominan Rockopops (una mezcla entre rock y pop -que original-). Obtuvieron su mayor éxito entre 1997 y el 2000, época en la que grabaron su primer disco de estudio y aunque posteriormente publicaron otras álbumes no pudieron alcanzar el éxito conseguido con su disco debut.

8. Anabioz

Provenientes de Bashkortostan, una región de gran importancia industrial en Rusia, esta banda de folk metal y tintes doom metal formada en 2006 es una de las más emblemáticas del género en su país. Ello gracias a las críticas positivas que recibió su disco debut en 2008 por parte de las disqueras independientes rusas.

9. Tesla Boy

Esta es un banda rusa de electropop, una de las más populares también. Han compartido escenario con Placebo y Hurts. Su álbum “The Universe Made of Darkness” ha estado en lo alto de las listas de iTunes de Rusia. Sus canciones tratan, sobre todo, de amor y utilizan sintetizadores para crear su música.

Tesla Boy, en sus cortos diez años de carrera ha sido invitado para participar en importantes festivales de musicales en Rusia, EE UU y Canadá.

10. Pompeya

Otra banda de electropop e indie rock fundada en Moscú, pero cuyo miembros residen ahora en Los Angeles. Activos desde el 2007, su música es descrita por ellos mismos como una mezcla del disco de los 70, el new wave de los 80 y el pop rock de los 90.

Tras presentarse en el SXSW realizaron uan gira por Estados Unidos; actualmente tratan de atraer al público occidental. Han dado conciertos por todo el mundo, incluidas Europa y Sudamérica.

1. Bonus Track: Motorama

Esta probablemente es una de las bandas más conocidas fuera del país (después de Pussy Riot). Es también una de las agrupaciones más representativas de la música independiente del país. Con influencias bebidas directamente desde Joy Division y The Chameleons quizás no necesiten demasiada introducción sino ir directamente al video y poner play.

2. Bonus Track: Origami

Es una banda de post-hardcore que no necesita mayor presentación, solo oírla.