Si hay algo que admirar del Acustirock es que desde su primera edición siempre ha apostado por la premisa de poner sobre el escenario únicamente a bandas de rock peruano, iniciativa que desde cualquier perspectiva ha valido realmente la pena pues le ha permitido a muchas de nuestras bandas con propuestas frescas y diversos estilos reunirse en un solo festival; oportunidad que no han tenido en otros festivales «masivos» nacionales.

Todo esto le ha valido al festival 6 ediciones que con sus altos y bajos ha sabido mantenerse vigente y diferenciarse de otros eventos que gracias a artistas internacionales tuvieron la acogida que quizás de otro modo no hubieran podido lograr.

Acustirock tuvo entre sus primeras versiones gran acogida, sin embargo, la última edición tuvo un gran bajón pues el público asistente fue muy poco para la magnitud mediana del evento. Más allá de la organización que estuvo bastante a la altura y quizás la fecha en la que se realizó, es más un problema de nuestra célebre «escena» rock nacional.

¿Dónde estuvieron, por ejemplo, todos aquellos grandes activistas del rock que suelen disparar –en las redes sociales, claro– pidiendo cambiar el clásico cartel de los festivales nacionales dominados por las «bandas de siempre»? Aquellos que siempre van por ahí exigiendo que se presenten bandas nuevas, precios populares, una sola zona, etc. Cuando les dan esto, a la hora de la hora, no van.

Definitivamente como público también nos falta mucho, debemos ir a conocer más nuestra música y disfrutar verdaderamente de las diversas propuestas –para todos los gustos– del rock nacional. Se habla mucho de apoyo, pero es un error, no se trata de «apoyar por apoyar» solo por que es un producto peruano sino de engancharse verdaderamente con las propuestas de calidad. Las bandas realmente se la están jugando por darle al público un mejor trabajo, bien producido y eso es bueno.

Volviendo al concierto, un merecido aplauso para las bandas que destacaron esa noche, como Barrio Calavera, quienes definitivamente armaron la fiesta y se ganaron al público a base de su fusión ska; a los Tourista, con una presentación impecable; a los potentes de Autobús –y un «algo desenfrenado» Piccini– y por supuesto a Uchpa y su gran performance en el escenario.

Esperamos que el siguiente año, la nueva edición del Acustirock vuelva con fuerza, con una renovada estrategia para conquistar un mayor público, con nuevas propuestas para el cartel y que definitivamente logre el éxito que busca y siga promoviendo el rock peruano.