El rock está lleno de rituales. Ceremonias que se han convertido en parte de nuestra cultura, algunas más antiguas que otras, pero todas igual de místicas. Una danza de seres malolientes que saltan, se empujan y vibran descontrolados por el pit al ritmo de los estruendos de la músicaUn espectáculo totalmente salvaje que encuentra a la naturaleza humana en su estado más puro. Es hora del pogo.

También conocido como mosh, slam o agite. El pogo es una de las costumbres más difundidas y cotidianas en el ámbito de los conciertos de rock en vivo. Puede que parezca extraño que algo tan básico como el saltar sin control tenga su historia, pero la tiene y se le atribuye a una de las figuras más recordadas del punk, Sid Vicious.

Antes de unirse  a los Sex Pistols como bajista, Simon John Ritchie (Sid Vicious) era solo un fanático más de la banda e iba a verlos a la mayoría de sus presentaciones. Generalmente, sobretodo en la escena punk, la mayoría de locales pequeños poseían escenarios improvisados o directamente no los tenían, por lo que los grupos tocaban al mismo nivel del público.  Debido a esto, Sid, tenía que saltar entre el mar de gente para poder ver la presentación y  empezaba a empujar -intencionalmente- dando golpes a los no-punk y a miembros del Bromley Contingent (seguidores de los Pistols y pilares en la formación del movimiento punk británico) que siempre estaban adelante y a quienes detestaba.

«Sid Vicious tenía que saltar para poder ver la presentación de Sex Pistols y  empezaba a empujar dando golpes a las demás personas en el público»

Mientras Sid se abría paso hacia la primera fila repartiendo empujones al ritmo de Anarchy in the U.K, el público empezaba a reaccionar del mismo modo. Naturalmente, con el tiempo, este ritual fue evolucionando, adquiriendo otros significados y haciéndose costumbre tanto en el punk como en otros géneros. En realidad el origen del pogo es incierto, en el caso del mosh, se le asocia con géneros más «agresivos» como el hardcore o el trash metal y su “invención” se le atribuye al vocalista de Bad Brains.

Lo cierto es que hoy, el pogo, más que incitar a la violencia es una forma de liberar emociones, tensión y estrés. Se trata de un trance en el que el objetivo es disfrutar y pasarlo bien, más allá de la creencia de que consiste únicamente en lanzar patadas y puños a lo loco. Es una fiesta de hermandad dónde se levanta al caído y se le invita a continuar. Es una de las más bellas ceremonias dentro del rock. Querida ¿Me concedes este pogo?

«El pogo, más que incitar a la violencia es una forma de liberar emociones»