Cada 13 de julio celebramos el Día Mundial del Rock. La fuente de esta fecha nos remonta hasta 1985, en el recordado festival Live Aid, donde más de 40 artistas se reunieron para recaudar fondos en favor de África Oriental.

Etiopía y Somalía se enfrentaban a una fuerte sequía hacía dos años, lo que provocó la escasez de agua y alimentos; ello, sumado a la pobreza de ambos países desencadenó miles de muertes en la región debido a la hambruna. La cadena BBC, dio cobertura y le mostró al mundo lo que ocurría. Ese fue el punto de partida del festival Live Aid. Bob Geldof, músico, activista y filántropo, se sintió impulsado a conocer la grave situación en África.

Geldof, sensibilizado con el tema tras conocer los detalles, ideó el proyecto de reunir varios aristas en un concierto y así recaudar fondos para ayudar a los países afectados. En ese marcó creó Band Aid Trust, fundación que se encargaría de administrar toda la ayuda que se lograra conseguir  gracias al festival que estaba pensando organizar, Live Aid.

Para lograr la atención mundial, Geldof y Midge Ure, vocalista de Ultravox, se pusieron en contacto con los más grandes y reconocidos artistas europeos, quienes accedieron a participar de manera voluntaria. Con ellos se formó Band Aid, la cuál grabó la cual grabó el sencillo, Do They Know It’s Christmas?, canción de gran éxito mundial y la más recordada, We Are the World, grabada en 1985 por los grandes artistas de Estados Unidos, que formaron USA for África. Ambos fueron los grandes himnos de Live Aid.

635720432076165174-XXX-U2-LIVE-AID-1985-JY-4358--63749472

Fueron dos los conciertos que conformaron el festival, ambos casi simultáneos, uno en el Wembley Stadium de Londres y el otro en el estadio J. F. Kennedy de Filadelfia. De la larga lista de más de 40 bandas y artistas que participaron del recital, los más populares fueron: Queen, David Bowie, U2, Bob Dylan, Mick Jagger, Eric Clapton, The Who, Paul McCartney, Black Sabbath y Led Zeppelin.

Además de la enorme cantidad de asistentes (72 mil en Wembley y 90 mil en Filadelfia) el festival fue transmitido vía satélite en 72 países lo que lo convierte en uno de los eventos musicales más vistos en todo el mundo. La participación de logró superar la suma de 100 millones de dólares, cumpliendo así, con su objetivo.

Con el motivo de conmemorar ese gran logró de músicos que se unieron en una mundial para ayudar a África es que se declara el 13 de julio como Día Mundial de Rock, pero Live Aid no solo fue un gran hito en cuánto a la cantidad de dinero recaudado, sino que marcó la historia de la música dejándonos grandes momentos que guardaremos por siempre en la memoria y Youtube.

«El rock es música, pero también es crear conciencia»

Uno de los más impresionantes y además, el más recordado, fue el de Queen y su épica presentación en el Estadio Wembley. Con solo 20 minutos dieron uno de uno de sus mejores conciertos. En ese espacio de tiempo interpretaron seis temas: dieron inicio con un fragmento de Bohemian rhapsody que enlazaron con sus dos éxitos más recientes, Radio ga ga y Hammer to fall. Entonces Mercury se colgó una guitarra y tocó la también clásica, Crazy little thing called love, para finalizar con sus dos himnos: We will rock you y We are the champions.

Y vaya que fueron los campeones pues dedicaron toda una semana a armar ese explosivo show. Lejos de tener aires de superestrellas y conscientes de que compartirían escenario con todas las otras bandas trabajaron en dejar una huella en el público. «Fue nuestra oportunidad para demostrar que la música está en primer lugar», dijo Brian May.

Entre otras grandes bandas, el concierto de  U2 fue de las más grandiosas. Bono aseguró que la presentación  en el Live Aid «cambió el rumbo de la carrera» de la banda. El grupo irlandés se presentó también en el estadio Wembley de Londres y su actuación de doce minutos fue presentada por el actor Jack Nicholson quien estaba en ese momento parado sobre el escenario de Philadelphia, Estados Unidos.

Uno de los momentos más altos de su mítica participación en el festival es durante la presentación de Bad, en el que Bono se elige una asistente del público para bailar con ella; en vista de que la cantidad de gente impedía que la chica se acercase al escenario, el propio Bono bajó hasta donde se encontraba y la ayudó a salir. Este quiebre de la verticalidad el trato banda-público fue unánimemente destacado como un momento mítico del concierto por la prensa, la crítica y el público.

Lo más importante del Live Aid fue sin duda, que demostraron que el mundo de la música puede unirse para ayudar, lo lograron. Celebremos, ahora, el 13 de julio, pero no olvidemos que el rock también es conciencia.